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Las abejas se estresan y adoptan una característica muy humana, dice un estudio

Las entendemos.

Las abejas se estresan y adoptan una característica muy humana, dice un estudio dia-mundial-abejas

A veces uno se levanta, ve que el día está nublado, no hay café y piensa: “Hoy no va a salir nada bien”. Bueno, resulta que las abejas también tienen días así.Un nuevo estudio de la Universidad de Newcastle reveló que, cuando están bajo estrés, los abejorros esperan lo peor ante la incertidumbre, tal como hacemos los humanos cuando estamos ansiosos o bajoneados.

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Sí, el abejorro también ve el vaso medio vacío.

¿Emociones en insectos? Parece que sí

Durante años se pensó que los insectos eran como pequeños robots biológicos, programados para seguir patrones simples. Pero cada vez más estudios muestran que la cosa no es tan básica.Este nuevo experimento con abejas no solo lo confirma, sino que sugiere que tienen algo parecido a estados emocionales.

Y lo mejor: lograron medirlo sin que las abejas tuvieran que llenar encuestas o ir al terapeuta.

El experimento: ¿puede una abeja ser pesimista?

Como no podían simplemente preguntarles cómo se sentían, los investigadores entrenaron a las abejas para asociar ciertos colores con diferentes recompensas de azúcar:

  • Azul: recompensa alta (50% de sacarosa)
  • Verde: recompensa más baja (30%)

Después, sometieron a algunas abejas a situaciones estresantes simuladas, como ser agitadas o atrapadas brevemente (sin daño, tranquilos). Luego, les presentaron colores nuevos e intermedios, sin azúcar, y esperaron a ver qué hacían.

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¿El resultado?Las abejas estresadas evitaban los colores nuevos o dudaban más, como si pensaran: “Seguro que acá no hay nada bueno”.Mientras tanto, las abejas sin estrés eran mucho más optimistas y probaban su suerte con más frecuencia.

No es falta de hambre, es falta de esperanza

Para evitar confusiones, los investigadores también midieron si las abejas comían menos por estar estresadas. Spoiler: no.Su apetito era el mismo.El cambio estaba en su expectativa sobre lo que iban a encontrar, no en sus ganas de comer.

Y cuando aplicaron modelos matemáticos, el patrón era claro:Las abejas estresadas se comportaban como si las recompensas buenas fueran casi imposibles.De hecho, actuaban como si sólo tuvieran un 6% de probabilidad de encontrar algo bueno.

¿Y esto qué significa?

Según los autores, este sesgo pesimista podría tener sentido evolutivo. Si una abeja acaba de escapar de un depredador, tal vez conviene que baje las expectativas y evite riesgos innecesarios.O sea: mejor no confiar en la próxima flor, por si acaso.

Pero también es un llamado de atención. Si el estrés afecta tanto a las abejas, ¿cómo impactan en ellas factores como los pesticidas, el ruido, o el cambio climático?

Conclusión: no subestimes a una abeja con mal día

Las abejas no solo polinizan el mundo. También sienten —o al menos, procesan las emociones a su manera.Y sí, cuando están estresadas, se comportan como muchos de nosotros: esperan lo peor, dudan más y bajan las expectativas.

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Así que la próxima vez que veas un abejorro dudar frente a una flor… quizás simplemente está teniendo un día difícil.

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